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Remedios para la Diabetes

Cebolla y Diabetes

Las cebollas pertenecen a la misma familia de otras plantas bulbosas comunes, como el ajo, las cebolletas, los puerros y las chalotas. Al ser parientes, estos vegetales poseen perfiles nutricionales y beneficios saludables muy similares, en gran parte debido a sus compuestos de azufre. Las cebollas pueden ser de color blanco, amarillo o rojo, y su sabor puede variar de suave y dulce a fuerte y picante; se han utilizado durante siglos, tanto con fines culinarios como con fines medicinales. Son un tipo de hortaliza que no debe faltar en la alimentación regular, especialmente en la dieta de personas con diabetes. Para conocer el porqué de esta afirmación, te invitamos a seguir leyendo nuestro artículo.

Propiedades nutricionales de la cebolla

Aunque las cebollas son un alimento saludable para la gran mayoría de las personas, algunas de sus características nutricionales 1 pueden ser muy beneficiosas para los diabéticos, por ejemplo:

  • Son muy bajas en calorías: solo tienen 40 calorías por porción (100 gramos).
  • Son una fuente aceptable de fibra: casi 2 gramos por porción. La fibra es un nutriente fundamental para tener niveles adecuados de glucosa en sangre, digestiones saludables, movimientos intestinales regulares, bajos niveles de lípidos (colesterol, triglicéridos), así como un sistema inmunológico fuerte.
  • Son ricas en vitaminas del grupo B (cruciales para el crecimiento celular y el correcto funcionamiento del metabolismo), vitamina C (importante antioxidante que fortalece la inmunidad y promueve la regeneración de tejidos en el cuerpo), y minerales esenciales, especialmente el potasio (favorece el equilibrio de líquidos en el cuerpo, disminuye la presión arterial y protege la salud del corazón).
  • Contienen flavonoides, antioxidantes y compuestos de azufre muy especiales, que contribuyen a un mejor estado de salud general y previenen el desarrollo de enfermedades crónicas.
  • Tienen un índice glucémico bajo, de solo 10.

Según se ha observado, todas estas propiedades pueden tener un impacto muy positivo en el control de la diabetes y la prevención de sus complicaciones más frecuentes.

Investigaciones sobre las cebollas y la diabetes

Teniendo en cuenta los principales hallazgos de la investigación científica, hoy se conoce que:

  • El consumo regular de cebollas puede ayudar a reducir la inflamación, siendo esta una de las causas subyacentes de la diabetes, así como de muchos otros problemas metabólicos. 2
  • Al ser rica en un tipo de fibra que no se digiere y pasa a través del tracto digestivo superior hasta llegar al intestino grueso, la cebolla está considerada como un alimento prebiótico. Estas fibras no digeridas estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas que intervienen en la regulación de la glucosa en la sangre. Es por ello que las personas con diabetes pueden comer cebolla como parte de su alimentación diaria para reducir sus niveles de azúcar en sangre de forma natural. 3, 4, 5
  • Las cebollas también tienen propiedades antimicrobianas, de ahí que ayuden a combatir varias de las infecciones comunes que afectan severamente a las personas con diabetes, por ejemplo las infecciones por hongos. 6
  • El alto contenido de antioxidantes en la cebolla representa un gran beneficio anti-diabético, ya que estas moléculas son capaces de neutralizar a los radicales libres y revertir el daño celular en el organismo. 7
  • Al parecer, también tienen un efecto positivo en la salud ósea, pues se ha visto que ayudan a reducir el riesgo de osteoporosis, una condición estrechamente relacionada con la diabetes tipo 1 8.
  • Los compuestos de azufre, presentes en la cebolla y otros bulbos de la familia Allium, han sido vinculados con un menor riesgo de cáncer de mama, colon, próstata, estómago, ovario y oral, 9. Es importante señalar que varios de estos tipos de cáncer tienen factores de riesgo en común con la diabetes tipo 2 10.
  • Numerosas investigaciones han informado que además del efecto antidiabético de este vegetal, también existe cierto vínculo entre su consumo y un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. 11

Contraindicaciones y puntos a considerar

Aunque se trata de un alimento seguro e inofensivo en la mayoría de los casos, siempre es importante prestar atención a los posibles efectos secundarios y contraindicaciones que puedan existir en cuanto al consumo de la cebolla, sobre todo si ya tienes una condición como la diabetes.

Las cebollas contienen fructanos, un tipo de fibra prebiótica soluble que, si bien no es intrínsecamente problemática (es beneficiosa para la mayoría de las personas), puede ser contraproducente para algunos pacientes diabéticos con síndrome del intestino irritable (SII). Por lo general estas personas tienen problemas para digerir ciertos tipos de carbohidratos, y precisamente los fructanos son un ejemplo frecuente. Si sigues el enfoque de alimentación FODMAPS 12, es mejor limitar el consumo de cebollas para evitar malestares estomacales.

Así mismo, se recomienda un consumo moderado para aquellos que tienen una alergia conocida a la cebolla u otros bulbos cercanos, que padecen de acidez, ardor estomacal, así como las personas que toman medicamentos anti-coagulantes o anti-hipertensivos.

Idea final sobre las cebollas y la diabetes

La Asociación Americana de la Diabetes le recomienda a los diabéticos comer de 3 a 5 porciones de verduras cada día. Agregarle cebolla a las sopas, guisos, sándwiches, ensaladas y guisos aumentará tu ingesta de vegetales, sin incrementar significativamente la cantidad de calorías o carbohidratos en tu dieta.

Si te gusta la cebolla y tienes diabetes, es bueno que sepas que puedes disfrutar de esta verdura sin preocupación. Definitivamente es una adición potente, saludable e ideal para numerosos platos. Los diferentes tipos de cebollas se pueden encontrar durante todo el año en la mayoría de los supermercados; son extremadamente económicas, y siempre que las almacenemos de la forma adecuada, su vida útil puede ser larga.



Video recomendado: Cebolla caramelizada sin azúcar

Fuentes:

Referencias:

  1. https://ndb.nal.usda.gov/ndb/foods/show/11282?fgcd=&manu=&format=&count=&max=25&offset=&sort=default&order=asc&qlookup=onion&ds=&qt=&qp=&qa=&qn=&q=&ing=
  2. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0023643813001874
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21286406/
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15582196
  5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21079693/
  6. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0924224407002282
  7. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0308814606006005
  8. https://www.bones.nih.gov/health-info/bone/espanol/osteoporosis/diabetes-osteoporosis-espanol
  9. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4366009/
  10. http://www.diabetes.org/es/usted-corre-el-riesgo/reduzca-su-riesgo/diabetes-y-cancer
  11. http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0924224407002282
  12. https://www.alimmenta.com/dietas/fodmap/

Publicado por: Luis L. Fernández. Ultima revisión: octubre 18, 2018.