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Remedios para la Diabetes

Linaza para Diabéticos

La linaza, también conocida como semillas de lino, es uno de los suplementos dietéticos más beneficiosos que existen para la diabetes. Las propiedades de estas semillas diminutas pueden ser sorprendentes cuando se trata de reducir la resistencia a la insulina, mejorar los niveles de colesterol y disminuir la grasa abdominal. Si te interesa aprender un poco más sobre la linaza, su relación con la diabetes y la mejor forma de consumo, sigue leyendo a continuación…

¿Los diabéticos deberían consumir linaza?

Definitivamente sí. Pero antes de explicarte el porqué, hablemos un poco acerca del origen y la información nutricional de estas semillas.

La linaza es una semilla comestible que se deriva de la planta Linum usitatissimum (originaria de la región de los ríos  Nilo, Éufrates y Tigris). Por lo general, en el mercado podemos encontrar 3 productos básicos de linaza:

  • semillas de lino enteras
  • linaza molida (harina de linaza)
  • aceite de linaza

Cada una de estas variantes ofrece beneficios específicos. Por ejemplo, las semillas de lino enteras son ideales para mejorar la digestión debido a su alto contenido de fibra, pero desde el punto de vista de la diabetes no se considera la mejor opción porque la mayor parte de ellas pasa a través del tracto gastrointestinal sin llegar a ser digeridas. Por el contrario, la linaza molida es una excelente alternativa para obtener los beneficios anti-diabéticos de la semilla. Al ser reducidas a un polvo denso y concentrado, sus nutrientes son mucho más fáciles de digerir y absorber en el organismo. El aceite de linaza, a menudo comercializado en forma de cápsulas, constituye una buena fuente de ácidos grasos omega-3, especialmente para aquellos diabéticos que son vegetarianos.

Si analizamos la información nutricional de las semillas de lino, vemos que por cada cucharada se obtiene un balance de macronutrientes muy favorable:

  • Calorías: 37
  • Grasas: 3 g
  • Proteínas: 1.3 g
  • Carbohidratos: 2 g
  • Fibra dietética: 1.9 g
  • Omega-3 (en forma de ácido alfa-linoleico): 2,112 mg
  • Magnesio: 10% de la dosis diaria recomendada (DDR)
  • Vitamina B1: 10% de la DDR
  • Manganeso: 12% de la DDR

Son relativamente bajas en calorías, bajas en carbohidratos, y al mismo tiempo aportan una buena dosis de fibra, proteínas y grasas saludables.

¿Cómo las semillas de lino ayudan a controlar la Diabetes?

Teniendo en cuenta su composición natural, la linaza puede ayudar a los diabéticos y pre-diabéticos de distintas maneras. Aquí te explicaremos un resumen de los 4 beneficios principales demostrados por la ciencia, cuya obtención también está recomendada para las personas sanas que no padecen esta condición.

Beneficios de la linaza para los diabéticos

Mejora la resistencia a la insulina y los niveles de glucosa en la sangre

Existen estudios que demuestran que las semillas de lino pueden mejorar la resistencia a la insulina1. Este es un hallazgo realmente importante para las personas con diabetes y pre-diabetes, ya que la resistencia a la insulina es un problema subyacente que enfrentan la mayoría de ellas.

  • Un estudio de 2017 encontró que ratones con resistencia a la insulina experimentaron grandes mejoras cuando se les administró aceite de linaza2.
  • Otro estudio que administró dosis diarias de omega-3 ALA (ácido alfa-linolénico) en pacientes obesos con resistencia a la insulina indicó niveles de insulina y de resistencia a la insulina más bajos luego de 8 semanas de suplementación. Todos los pacientes también experimentaron niveles más bajos de inflamación y una reducción en los niveles de triglicéridos3.
  • Un segundo estudio demostró que la suplementación con polvo de linaza (10 g / día durante 1 mes) era capaz de reducir la glucemia en ayunas hasta en un 19.7 % y los niveles de A1C en un 15.6 % en diabéticos tipo 24.
  • Por otro lado, se ha comprobado que la fibra soluble presente en las semillas de lino promueve la reducción natural de los niveles de glucosa y el colesterol en sangre5.

Ayuda a reducir los niveles de colesterol y lípidos en la sangre

Las semillas de lino tienen un efecto muy favorable sobre el colesterol y los lípidos en sangre. En un estudio en el que se le administraron 5 gramos de linaza cada día a un grupo de personas con diabetes tipo 2 se observó que experimentaron una disminución significativa tanto del colesterol total (de 182 mg/dl a 163 mg/dl) como del colesterol LDL (de 110 mg/dl a 92 mg/dl)6.

Otros estudios han encontrado que la suplementación con 10 g/día de polvo de linaza reduce el colesterol total hasta en un 14,3%, los triglicéridos en un 17,5% y el colesterol LDL en un 21,8% en pacientes con diabetes tipo 27.

Ayuda en el tratamiento preventivo de la prediabetes

La linaza también puede ser un excelente suplemento para toda persona que esté tratando su prediabetes de forma natural. Un estudio sobre esta condición demostró que la suplementación con 13 gramos de linaza molida todos los días, durante 12 semanas, favorecía la disminución de los niveles de glucosa y mejoraba la sensibilidad a la insulina8.

En otro estudio de personas con síndrome metabólico a quienes se les administró 30 gramos/día de semillas de lino molidas, combinado con un estilo de vida activo, se observó una reducción de la grasa abdominal central en un 36% comparado con solo el 13% en personas que solo siguieron el estilo de vida activo. El grupo que consumió linaza también tuvo una reducción en la resistencia a la insulina9.

Combate la inflamación en el organismo

Los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en la linaza tienen potentes efectos anti-inflamatorios y antioxidantes10. Estos actúan en el cuerpo para amortiguar la inflamación sistémica y eliminar los radicales libres que se asocian con problemas de salud como la diabetes y la pre-diabetes. Se ha observado que el omega-3 también tiene efectos hipoglucemiantes (reductores del azúcar en la sangre) e hipolipidémicos (reductores del colesterol en la sangre). Ver: Omega 3 y Diabetes

¿Cómo consumir la linaza para la Diabetes?

Una vez familiarizado con los beneficios de las semillas de lino para controlar la diabetes, queda una pregunta por responder: ¿cómo podemos incorporarlas a la vida diaria de forma correcta?

Como mencionamos anteriormente, las semillas enteras no son la mejor opción en este caso, así que deberás priorizar el consumo de la linaza molida y el aceite de linaza. Este último suele estar disponible en forma de suplemento. Las cápsulas de aceite de linaza son perfectas para aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3 y reducir la inflamación corporal; se recomienda incluir 2 cápsulas en dos de las comidas diarias para obtener tales beneficios. Un efecto adicional muy positivo será la disminución del apetito. Varios estudios han demostrado que la suplementación con el ácido omega-3 ALA puede aumentar la sensación de saciedad hasta en un 10%11.

Por su parte, la linaza en polvo se puede incluir en la alimentación de varias formas, ya sea en batidos verdes, horneados, o cualquier otra receta de tu elección. Por ejemplo:

  • Agregar harina de linaza a la mezcla para elaborar un pan o biscocho casero bajo en carbohidratos.
  • Agregar de 1 a 3 cucharadas de linaza molida a un batido verde antioxidante.
  • Mezclar 3 cucharadas de yogurt griego natural con 2 cucharaditas de linaza molida, fresas picadas y unas goticas de stevia al gusto para preparar un snack perfecto.

Nota: siéntete libre de incluir también las semillas de lino enteras en tu alimentación, ya que aunque no son la opción más efectiva, sí aportan beneficios importantes a tu estado de salud general.

Video: Bebida de semillas de lino y limón para quemar la grasa abdominal

Fuentes:

Referencias:

  1. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26561065
  2. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28988484
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23648351
  4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22432725
  5. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9925120
  6. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19548163
  7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22432725
  8. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23684438
  9. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27151322
  10. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16531187
  11. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4152533/

Publicado por: Luis L. Fernández. Ultima revisión: septiembre 4, 2018.